París, 6 de marzo de 2011. 10.30 horas. Hoy hace un año. A estas mismas horas entraba por meta.
En la vida, hay unos cuantos momentos difíciles de olvidar. Algunos de ellos malos, otros buenos. Los runners tenemos ventaja. La consecución de un logro, por pequeño que sea, nos queda marcado a fuego en la memoria. Somos unos afortunados. Tenemos esa suerte.
Cuando empecé a correr, una media maratón era auténtica locura. Pero, un día de octubre, poco después de completar mi primer 10.000 sonó mi teléfono. Llevaba 2 meses corriendo. Era un amigo valenciano, del que os hablaré dentro de unos días. La conversación fue algo así...
- ¿Qué? ¿Nos apuntamos a la media maratón de París?
- ¿Estás loco?
- Tienes tiempo, quedan 5 meses...
- ¿Estás loco?
- Tienes tiempo, quedan 5 meses...
¿Cuál fue mi respuesta? Pues la típica de un navarro. Hay un chiste que dice:
- ¿Cómo meterías 1.000 navarros en un Seiscientos?
- Diciéndoles que no caben...
- ¿Cómo meterías 1.000 navarros en un Seiscientos?
- Diciéndoles que no caben...
Y al grito de ¿cómo que no cabemos? empecé a buscar aqui y allá cómo tenía que preparar una media maratón. En foros de running encontré buena gente que me asesoró sobre como prepararme. Empecé a patearme mi parque más convencido que nunca, visualizando una y otra vez la meta de esa media maratón de París.
Y por fin llegó el día. Fue justo hace un año. Paris, castillo de Vicennes. Hace un par de horas tomaba la salida. Recuerdo con nitidez que en el momento de pisar la alfombra de la salida sentí un escalofrío. Ahí empezaba mi primera media maratón.
Todo fue rodado. Miles de personas animando. Música en cada kilómetro. Adelantar al globo de 2h, saludar a la mujer de mi amigo, posar frente al Hotel de Ville para la cámara de la Novatilla, más público, más ánimos, manitas para chocar, adelantar al globo de la 1h50'. El bajón, el esfuerzo y aquella recta, donde al fondo estaba el reloj de meta...
A estas horas cruzaba la meta, y paraba el reloj en 1h 43' 40''. Mi primera media maratón. Recuerdos que no se olvidan.
PD Entrenaré esta tarde o mañana un poquito, suave. Estaremos en Laredo.





