lunes, 12 de septiembre de 2011

Dando vueltas como el burro a la noria



En días como ayer no sé si entreno más mente o cuerpo.

Tocaba tirada larga. Las tiradas largas procuro hacerlas iguales, aburridas, tediosas. ¿Por qué? Porque aún me da miedo que las medias maratones se me hagan mentalmente largas. Por eso me cojo mi parque, de 2 kilómetros de cuerda, y me pongo en el modo mental "Novatillo dando vueltas como un burro a una noria". Y eso hice ayer.

Aún no tengo claro si el entrenamiento de ayer fue mejor para las piernas o para la cabeza. Rodar a 17 grados fue una auténtica delicia. Tanto, que conforme avanzaban los kilómetros me fui encontrando mejor. El plan inicial era una salida de 90 minutos. Al final hice 6 minutillos más, por aquello de completar una última vuelta. Salieron 18730 metros en 1h36'21''. Un buen rodaje que me hace ver más cerca el objetivo de bajar de 1h43' en la media.

Esta semana tocará descargar un poco. Os haré caso, pacientes seguidores que tanto me animáis, y el martes saldré, seguramente, con el grupo de veteranos. Y posiblemente pare hasta el domingo, que correré en Barcelona un 10km. Será el primer 10km de la Novatilla, y yo ya tengo "mono" de dorsal...

Os seguiré informando.


PD. Muchas gracias a esos 44 valientes que tengo como seguidores por vuestros comentarios, me animáis un montón.
PD2 Alex, inventaremos algo para rodar algún día juntos. ¡¡Eso seguro!!

viernes, 9 de septiembre de 2011

Soy uno de ellos, soy uno de vosotros

Ayer mi planning mental me indicaba una salida suave. Una hora o por ahí sin forzar ritmos. Pero había un problema, ¿sería capaz yo de salir suave? Entonces, una idea rondó mi cabeza... ¿Y si salgo a correr en grupo?

En mi parque, hay un grupo de veteranos que quedan a las 20.00 horas para correr. Son esos señores a los que yo veía empujando árboles como si los quisieran arrancar de raíz. Para mi eran algo intermedio entre locos y héroes. Y hace un año, como dice mi perfil, me propuse ser uno de ellos.

Por aquel entonces, "ni de coña" me hubiese animado a correr en ese grupo, porque mis ritmos soñaban con llegar a ser cochineros. Pero tras el refuerzo mental que he vivido últimamente, decidí que había llegado la hora.

El plan es sencillo. Unos 30 corredores, siguen a un runner veterano que decide el recorrido. Los demás lo desconocemos, lo que aporta un plus de emoción. De hecho, corrí por zonas de mi ciudad que no había visitado nunca.

El recorrido fue variado. Aparte de los inevitables hormigón y asfalto se intercalaron zonas de caminos de tierra y pude entrenar unas buenas cuestas, algo que en mi ciudad abunda, y que tengo un poco abandonado.

Aunque mi timidez innata me impidió interactuar demasiado con el grupo, pude comprobar que todos son gente de nivel, con muchos miles de kilómetros en las piernas, peros siempre dispuestos a acoger a un novatillo. Así llevaron un ritmo asequible, buscando que todos rodaran cómodos incluso haciendo una pequeña parada para reagrupar tras una buena cuesta.

Y así es como me convertí en uno de ellos, en uno de vosotros, completando unos agradables 13 kilómetros en 1h 11' y 52''. Un plan alternativo. Un buen plan para la típica salida sin pretensiones de distancia ni tiempos.

Repetiré.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Si esto es "The flow" que no se acabe.


Gracias a Gonzalo, a la Wikipedia, al blog de Moratinos y, sobre todo al señor Mihaly Csikszentmihalyi he descubierto que lo mío no es anormal.

Ahora puedo darle nombre a esa alteración del sentido del tiempo que vivo en ocasiones. Sé que esa sensación nirvánica en la que todo fluye a mi alrededor lenta pero dinámicamente tiene un nombre: "The flow". Algo así como el éxtasis del derviche después de minutos y minutos girando y girando en su danza rotatoria sin fin.

Ayer salí a correr con ganas de que ese flujo se prolongara en el tiempo. Aunque, entre medio, quería hacer una prueba. He descubierto que cuando entreno suelo quedarme lejos de mis tiempos de carrera. Quizás el "efecto dorsal" tira demasiado de mi o la pereza me ataca en los entrenos y no me exijo suficiente. Por eso, quise probar ayer a hacer 12 kilómetros rápidos.

La tarde era una auténtica gozada. Una apetecible temperatura poblaba un parque plagado de runners de todo ritmo y condición. "The flow" volvió a aparecer. Fue un entrenamiento en el que me sentí fuerte, y en ocasiones incluso poderoso, dentro de mi novatillez.

Mi "síndrome de los 2 primeros kilómetros" fue fugaz, casi inexistente, y llegué a los 2000 metros en 10'09''. El 10.000 lo pasé en 49'09'' y aún tuve fuerzas para meter una marcha más.

Al final fueron 12.020 metros sub5', exactamente en 58'51''. Una buena prueba. A un buen ritmo para un Novatillo Total...

El día 18 de septiembre volveré a ponerme un dorsal en el pecho, casi dos meses después de mi última popular que corrí. Vamos bien. ¡¡Que siga la fiesta!! y si esto es "The Flow", que no se acabe...

lunes, 5 de septiembre de 2011

Low battery versus karma runero

Domingo 10.00 horas. Voy a salir un rato.

Tengo muchas dudas sobre qué tipo de entrenamiento hacer. La semana pasada me cargué mucho de piernas y aún no he recuperado. La conversación con la Novatilla antes de salir resume todo :

"Estaré una hora o una hora y cuarto corriendo, pero, lo mismo me tienes aqui en 15 minutos"

Salgo a la calle, enciendo el mp3 y ¡¡sorpresa!!. "Low battery" dice la pantalla. Hoy correré sin música. Pienso, ¿será una premonición? ¿Estaré yo también sin batería?

Empiezo a rodar tranquilo, por donde siempre, tengo 1,77 kilómetros para llegar a mi parque. En la calle, frescor, casi frío. Agradable. Un termómetro marca 17º, son 15º menos que el último día que salí. No tengo costumbre de rodar sin música, pero me gusta el sonido acompasado de la pisada, tipi-tapa, tipi-tapa, tipi-tapa...

Paso por el km 2 a 5'15''/km. Es raro. Voy demasiado rápido. De normal empleo esos dos kilómetros en que la caldera se ponga a calentar cada uno de los músculos. Sigo oyendo mi zancada, voy agusto. Repaso. Respiración correcta, sensación de fuerza, zancada ligera, pisada en orden, pues si todo está OK, ¿para qué tocarlo?

Siguen pasando los kilómetros, y entro en una especie de karma runero. Durante muchos minutos pierdo la noción de estar corriendo. Me centro en mis pensamientos o en el paisaje y la gente de mi alrededor. Es esa sensación gloriosa en la que la vida pasa a tu alrededor más despacio y parece que podrías correr hasta el infinito. Además, los termómetros que voy superando siguen indicando sólo 18º.

Pasan los minutos, las zancadas, los metros... y voy planteándome el final del entreno. Podría seguir corriendo, hoy incluso llegaría a poder completar una media maratón. Sigo yendo suelto, incluso me encuentro más fuerte al final que al principio. Pero prefiero ser prudente, hoy ha sido un entreno maravilloso, pero mejor dejarlo aquí. Otro día más.

Fueron 14140 metros en 1h 11' y 52''. A un sorprenderte ritmo de 5'5''/km.

Para completar el día, viaje a casa de unos amigos, barbacoa, y paseo de una hora por el bosque. Las piernas, sorprendentemente frescas...

viernes, 2 de septiembre de 2011

Galgos y cochinos en un parque

Cuando en agosto'10 empecé con esto bauticé mi parque como "el parque de los galgos". En esos tiempos para mi correr era ir a 6'/km y compartía senderos con gente de 3'/km pelaos. Auténticos galgos. Aún ahora, a la hora que corro yo, están por allí el campeón local de cross (y de casi cualquier carrera mayor de 5km) y la mejor chica del "milqui" local.

Es un espectáculo verlos correr. Un espectáculo efímero, muy corto en el tiempo, porque siempre me adelantan o se cruzan a toda velocidad, pero un lujazo. Corren que se las pelan como sin esfuerzo, sin impacto contra el suelo, como flotando.

Esos son los galgos de mi parque. De hecho, ayer estuve a punto de ser arrollado por la chica del "milqui" y mi vida pasó por delante de mis ojos como en una película.

Entonces recordé unas palabras de un libro de Eduardo Mendoza
- "me di cuenta que lo malo no era morirse, sino morirse viendo cine español"...

Por otro lado, ayer estábamos los cochinos. Y yo me erigí en capitán de los cochinos. Salí de casa ya con sensación de piernas cansadas y me dije a mi mismo:

- " Qué, ¿echamos hoy un trote cochinero?"
Y a eso que me dediqué...

La temperatura volvió sobre los 30º, una vez más demasiado alta para mi. La sensación muscular en las piernas no era buena. Empecé muy suavito, casi como en los viejos tiempos a 6'/km para engrasar maquinaria. Luego, con el paso de las vueltas me fui "descochinizando" y terminé 12 kilómetros en casi 65 minutos, con mejores sensaciones al final del rodaje que al principio.

Tendré que revisar mi plan de entrenos, quería descargar la semana del 12 al 18 de septiembre, pero aún me quedan 4 entrenos para eso, y me noto pesadete... Lo consultaré con la almohada...

miércoles, 31 de agosto de 2011

Calor, humedad y un Novatillo dando vueltas


18.00 horas. El único hueco libre que me quedaba ayer para salir a correr. En este desordenado agosto 2011, el clima nos regaló ayer un día veraniego. Humedad alta y más de 30º grados en los termómetros que me encontré a mi paso.

¿Sensaciones?. Duras desde la primera zancada. Novatillo daba una, otra, y otra vuelta al parque. Mientras tanto, las parejitas retozaban en la hierba, volaban balones desde rincones más inverosímiles, los niños ocupaban las fuentes para llenar globos de agua y grupos de jubilados, sentados a la sombra comentaban el último telediario.

Las miradas de la gente que me cruzaba lo decían todo "¿Adónde va este insensato con este calor?" Menos mal que algún que otro runner me acompañaba en ese afán. Pero poquitos. El grueso del pelotón saldría más tarde, buscando el fresco.

En tres ocasiones tuve que hacer un "stop & go" para beber agua. Pero al final, completé mi objetivo de entrenamiento. 14140 metros, en 74 minutos y medio.
Lo curioso es que me salió un ritmo final de 5'16''/km, exactamente el mismo que tenía al paso por el kilómetro 2. Lo cual parece indicar que estoy estabilizándome en ese "ritmo de crucero".

Se termina agosto 2011. 13º mes de mi vida runnera. 11 entrenos y 138 kilómetros. Récord de distancia recorrida en un mes.

Quedan 52 días para la media maratón de Bilbao

lunes, 29 de agosto de 2011

El pecado y la penitencia

PECADO.

Sábado noche cena de sidrería.

Cena de sidrería quiere decir, menú de sidrería. Menú de sidrería quiere decir:
unos chorizos a la sidra para abrir boca, de primero una tortilla de bacalao, de segundo un buen chuletón de buey, un postre "suave", habitualmente queso con membrillo y nueces... Y si todo esto fuera poco, la tentación final, para beber, toda la sidra que quieras/puedas tomar. ¡Qué carajo! Un día es un día.

En esas anduvo Novatillo este sábado, dando un buen nivel en el yantar y en el consiguiente bebercio. Para rematar la cena, un chupito de pacharán y un pack de 5 cañas aderezadas con cánticos y bailes regionales, nacionales e internacionales en distintas tabernas locales. Tras ello, regresar, de madrugada, en supuesta línea recta al hogar.

PENITENCIA.
12.00 horas. Parque de los galgos. Un Novatillo completa 10.020 metros, no sin esfuerzo. Para ello emplea 52' y 07 segundos de su Novatilla existencia. Jura y perjura que la noche es mala, que no va a volver a beber y demás conjuros de difícil cumplimiento... Tras cumplir penitencia, Novatillo queda exento de su pecado de la noche anterior...