jueves, 26 de febrero de 2015

Maratón de Sevilla según Novatilla


Metida de lleno en el plan de preparación de Sevilla no me di cuenta. Pero un domingo de febrero, cumplí 4 años corriendo. No fue un domingo cualquiera, fue aquel domingo que nevó tanto en Pamplona y que salimos a nuestro parque a entrenar sobre la nieve. Porque había que cumplir un plan. Porque había que preparar un maratón.


He descubierto algo a lo largo de estos cuatro años. Puede parecer lógico, pero he descubierto que me gusta correr, y mucho. Sobre todo me gusta tener un plan, una meta. Sobre esa planificación ir trabajando. Salir a correr ese plan, a completarlo.  Y dentro de cada plan de entrenamiento con lo que más disfruto es con la tirada larga. Salir de casa, ponerte tu música y correr a tu ritmo, largo, lejos y a tu ritmo.


Quizás por eso el entrenamiento para Sevilla no me costó nada completarlo. Es más, no sólo no me costó sino que me gustó. Me notaba más suelta corriendo. Más corredora. Cada día iba mejor, mejorando en tiempos y sobre todo en sensaciones. No tuve ningún dolor, conseguí completar todos los entrenamientos... perfecto.


Cuanto te sale un plan de entrenamiento perfecto, en carrera sólo cabe una táctica. Arriesgar. Si no lo hubiese intentado, me hubiese arrepentido de no intentarlo, o sea que había que probar. Tenía una MMP en maratón de 4h14’38’’, pero tenía una marca en la cabeza. Intentar 4h10. Esa era la táctica.
 

Corriendo por sensaciones
(TODAS LAS FOTOS marathonfoto.com)
 

En cualquier caso, no quería agobiarme a mi misma. Pensé en correr no mirando mucho el reloj, corriendo más por sensaciones, viendo en cómo me llevaban las piernas y sólo comprobar ritmos en momentos puntuales.


¿Se puede disfrutar corriendo maratón?
Sí, se puede
 

En la salida tuvimos buenas noticias. Hacía fresquito. Temperatura ideal para correr. A mí el calor me sienta fatal, me agota. Pasé los 10 km en 57 minutos y la media en 2h2’. Demasiado rápido, pero muy contenta, con buenas sensaciones y muy arropada con el público sevillano.


¡Gracias Sevilla!

 
Pero a partir del kilómetro 30 (las 12 del mediodía de un día despejado en Sevilla) me fui desinflando. Fui acusando el calor y perdiendo ritmo. A mi alrededor la gente lo iba pasando también mal y mucha gente caminaba. Pero yo no me rendí. Seguí, seguí y seguí e iban cayendo los kilómetros sin echar a andar y empujada por gritos y palmas de la gente que nos animaba.
 
¿Qué toca sufrir? Ya sabíamos que esto es maratón
 
 
Hice una maratón de 30 km perfecta, y la verdad no me arrepiento, sé que tengo piernas para hacer mejor tiempo, y que todo lo entrenado en otra carrera se reflejará. Aún así,  pude bajarle 26 segundos a mi anterior MMP y dejarla en 4h14’10’’
 
 

Últimos metros en el estadio apretando
para que no se escape la MMP

 

 
Mi objetivo principal era conseguir la MMP y disfrutar. Me lo pase genial. Cada vez que me vienen imágenes de la carrera a la cabeza sonrío. Sobre todo gracias al público y a los voluntarios. Nunca olvidaré sus palmas, ánimos y los gritos de “guapa, guapa, guapa” que escuché. En varios tramos se me pusieron los pelos de punta.

Aunque se me fueron los tiempos, acabé feliz, súper contenta de haber elegido Sevilla como maratón de este año.
 
Fue la guinda de un bonito fin de semana en el que pude conoceros a algunos de vosotros. Fue un fin de semana de diez, espero que organicemos otra “maratón objetivo” para el próximo año y así volvernos a ver. Y, eso sí, que esta vez, todos, todos, acabemos el maratón, así si que será un maratón perfecto.

martes, 17 de febrero de 2015

42 kilómetros dando las gracias

El domingo es el día D. Cuatro meses entrenando nos llevarán a la salida de la maratón de Sevilla. El camino hasta la salida ha sido largo, pero muchos me lo han facilitado. Tengo muchos agradecimientos que hacer, tantos como kilómetros tiene una maratón.





km1 A la que mejor entendió esta afición mía, y la convirtió en esta afición nuestra.

km2 Al corredor anónimo que saluda al cruzártelo.

km3 Al panadero que te pregunta "¿qué tal llevas el maratón?"

km4 A la señora que pone nombre a mi blog, aunque apenas sepa que corro

km5 A quién organizó aquella carrera de 5 kilómetros que fue mi primera carrera

km6 A esos compañeros del trabajo que te pregunta qué tal vas.

km7 A ese del público que te anima.

km8 A ese del público que anima a otro, pero a ti te da igual.

km9 Al que empezó con lo de #Novatillomaratónya y ya ves dónde estamos ahora.

km10 A los que soportan que les cuente batallitas de correr.

km11 A los buenos organizadores de carreras.

km12 A todos los voluntarios de las carreras.

km13 A esa gente que en las carreras me dice "¿Tú eres el Novatillo?" Aunque hacen que me muera de vergüenza.

km14 A los corredores de vieja escuela de mi parque que hace 5 años me vieron empezar y siguen ahí cada día.

km15 A los que me han acompañado en alguna tirada.

km16 Al "Santo Varón" que lleva la cuenta de Twitter de Maratón Sevilla que me ha ayudado hasta a organizar una comida bloggera-tuitera.

km17 A quien estira una mano desde el público para que se la choques.

km18 A los que nos sacan fotos en las carreras.

km19 A los que montan un bar, con txistorra, tras algunas carreras.

km20 A mi gorrita fosfy, aunque en todas las carreras me saque una visera de ventaja

km21 A aquel que en octubre 2010 me dijo aquello de "a que no hay huevos de correr una media maratón"

km22 A la familia de la Fundación Síndrome de Dravet, en una semana muy dura.

km23 A los fabricantes de batamantas, muy aptas para tapados.

km24 Al hater que me comentó aquí que leerme es una pérdida de tiempo.

km25 A esa gente que me anima a que corra.

km26 A esa gente con la que entran ganas de salir corriendo.

km27 A quien ha empleado un rato de su tiempo en ayudarme a planificar entrenos.

km28 A los calendarios de carreras aunque me cuesten una pasta.

km29 A la gente de Sevilla porque seguro que nos animará mucho a los maratonianos.

km30 A los jardineros de mi parque.

km31 A Mordor por hacerme desear tanto unos días en el sur.

km32 A los que me hacéis sonreir por aquí.

km33 A los fabricantes de pasta me da igual si en macarrones o en espaghetti.

km34 A los que ahora están lesionados por su ejemplo de paciencia.

km35 Al muro, porque no existe, porque son los padres.

km36 Al hombre del mazo porque en Sevilla se irá de finos.

km37 A mi tarjeta VISA por estar siempre disponible para pagar una inscripción

km38 A los meteorólogos que dan buena temperatura para correr en Sevilla y en los que creo fervientemente.

km39 A los que ya sabéis que tras mi 4º maratón habrá un 5º

km40 A los tuiteros y bloggeros que tengo ganas de abrazar este sábado en Sevilla

km41 A quien se pasa por aquí, te lee y te aconseja

km42 A quien haya llegado a acompañarme hasta este kilómetro 42.


A todos, gracias, y os espero a la vuelta de Sevilla para contaros qué fue aquello

miércoles, 11 de febrero de 2015

Destapando mi plan para Maratón Sevilla, ¿me ayudas?


Las redes sociales son lo que son. Tú tienes un público. Gente que echa un rato de su tiempo en leerte, e incluso en comentarte. Un público, mucho o poco, galgo o tortuga, pronador o supinador, fan total, hater o mediopensionista. Pero que, no lo olvides amigo blogger, ofrece un rato de su valioso tiempo para leer tus novatilleces. Y bien que se agradece. Por eso me gusta escribir para mi público.



Pero el público maratoniano es cotilla. Lo sé. Le gusta saber cuánto y cómo entrenas. Muchas veces para aprender del método ajeno. Otras, sin más, para ver quién la tiene más larga (entiéndase, hablo de la tirada larga). O para ver la evolución de un corredor X y compararla con la suya propia.



A mi, no me gusta dar mucha información de mis entrenos. Llamadle #tapadismo, o como queráis. Creo que conforme os alimento de información, vosotros generáis en mí obligaciones que antes no existían. Sé que esos comentarios tipo "Te veo para 3.30", "Tienes la MMP hecha"... están hechos con buena intención. Con un "ánimo de animar", pero me acaban metiendo presión que tapándome es evitable.
  
Pero después de un montón de semanas preparando maratón de Sevilla, hoy me toca destaparme. ¿Me ayudas?. Es muy sencillo. Estos han sido mis ritmos de tiradas largas durante el último mes de preparación.
 
Estas semanas he hecho entreno corto sábado +
tirada larga domingo para simular cansancio como en carrera
 

 

Y estas son mis CONCLUSIONES

1.- A priori no me veo para correr 42km a ritmo de 3h30' (4'59''/km).

2.- Dicen que quien no arriesga, no gana.

3.- Voy a intentarlo

4.- Como plan B, bajar el 3.35.45 que tengo como MMP en maratón.


Ahora llega cuando pido AYUDA

Tengo ya mi idea de táctica de carrera, tapada bajo su correspodiente batmanta, pero tú ¿cómo lo harías? ¿aguantando al principio y apretando después? ¿agarrándote al ritmo desde el principio?...

Todas las opiniones serán bienvenidas. Gracias.


Os quejáis que no "os canto" mis tiempos...
vaya cante hoy ¿eh?
 
 
PD. Novatilla, sin novedad. Entrenando en ritmos mejores que nunca, y con sensaciones mejores que nunca. Su maratón promete.

miércoles, 4 de febrero de 2015

A tres semanas de Sevilla. Salvando los muebles.

Novatillo sigue un plan de entrenamiento para maratón"sui generis". Es un cóctel sencillo... Mezclas conversaciones con buena gente runner que te enseña cosas sobre la preparación, los típicos planes de entreno de las típicas revistas, el conocimiento de las experiencias, buenas y malas, ajenas, agitar, y listo.
 
Por ejemplo, un día alguien escribió aquí, "para preparar un maratón no vale la pena hacer series de menos de 1.000 metros". Otro me dijo, "si vas a hacer dos entrenos el fin de semana haz un entreno corto el sábado, y la tirada larga el domingo, así simularás cansancio". Y de algún otro saqué aquello de "si te tienes que saltar un entreno nunca te saltes ni las series, ni la tirada larga".
 
 
Nada una revista de fotos cuquis con reportajes de "Cómo preparar tu mejor 10km". Lo que yo utilizo son, consejos de maratonianos, que son los que valen su peso en oro. Y como todos ellos me parecieron consejos sensatos y aplicables, pasaron a ser un poco el leif-motiv de mi preparación.
 
Por eso este fin de semana,  el fin de semana -3, tocaban dos días de salida. Sobre el papel dos entrenos molones de esos de los que si salen bien sales reforzado cara al maratón, pero si si salen mal.... ay de tu cabecita si salen mal.
 
Este sábado tocaban 13 kilómetros a ritmo cómodo. Pero el viernes empezó a llover, y a llover, y a llover... Y para que os hagáis una idea este era un tuit mío del viernes noche.
 
 
 
 
 
Aún así conseguí sacar adelante 13 buenos kilómetros por una zona cerca del río. 13 kilómetros en los que parabas a los paseantes o corredores que venían de frente y les preguntabas eso tan socorrido de... ¿se puede pasar por allí, o está cortado? 13 kilómetros a 5'/km raspaos... un buen entreno.
 
 
Peeeeeeeeeeeero. Lo que puede empeorar suele hacerlo. Y lo que el viernes era lluvia, el sábado tarde se convirtió en esto...
 
 
 
 
 
Y el entreno de 32 kilómetros a ritmo de maratón que tenía pensado para el domingo se convirtió en esto...
 
 


Una experiencia preciosa, 29 kilómetros corriendo por la nieve de mi parque, salvando los muebles de un fin de semana difícil. Era una insensatez intentar acercarme a mis ritmos deseados para el maratón. Fueron 29 kilómetros a 5.30. Suficiente. Sigo con la duda de cómo estoy para Sevilla. Pero me encantó correr, correr y correr en mi parque bajo, y sobre, una intensa nevada. Y de paso hice una bonita amistad en el parque
 


Nos hicimos muy amigos en el parque,
aunque ayer pasé por allá y no lo vi... me preocupa 
 
 
 
 
PD Novatilla ¡¡olé ella!! completó los mismos entrenamientos en las mismas duras condiciones. Aunque ella no hizo un amiguete nuevo como yo...

miércoles, 28 de enero de 2015

6 cosas que te pueden pasar cuando corres... y todas me pasaron a mi

 
A todos nos pasan "batallitas" corriendo carreras. Hoy me he puesto a hacer un poco de memoría. Y entre todas las cosas que me han pasado alguna vez he seleccionado estas, porque, todas me hacen esbozar una sonrisa.
 
 
1.- Mi orgullo malherido.

19/09/2010 Villava (Navarra) Mi primera carrera popular. Contra todo pronóstico no voy el último. Queda un kilómetro para meta. Allí adelante veo a un niño de unos 12 años. Le alcanzo sin problemas. Va asfixiado. Me da pena adelantarle y me quedo con él. Le animo. Le digo que no queda nada...
 
La meta es en un colegio, supongo que en su colegio. Cuando quedan 100 metros se arranca el crío un sprint como si le persiguiera la policía. Me quita hasta las pegatinas. Se me queda cara de tonto. El niño entra entre la ovación del público. Novatilo, cautivo y desarmado entra en meta intentando contener su orgullo malherido.
 
 
2.- El invento revolucionario

29/09/2012. Orkoien (Navarra) Carrera pequeña. En un pueblo. A las afueras de Pamplona. Unos 50 corredores. Voy a estrenar un invento revolucionario. No
agujerees más camisetas. Nada de imperdibles. Me han recomendado la solución definitiva. Esta vez llevaré sujeto el dorsal con unos imanes...
 
Es una carrera sencilla. Pagas dos euros y unas voluntarias te dan tu dorsal. Con el número recién pintado a rotulador. Yo, más chulo que un ocho, me pongo el dorsal con los imanes. En la primera ráfaga de viento, os juro que en la primera, el dorsal sale volando. Y vuela, y vuela, y sigue volando hasta posarse plácidamente en la azotea de una casa. De nuevo, con mi orgullo malherido, tengo que acudir a la mesa de dorsales, a que me hagan uno nuevo, y de paso, coger unos imperdibles.
 
 
3.- El peligro de los tortolitos

22/10/2011. Bilbao. Media maratón del Bilbao Night Marathon. Estamos llegando al km20. Llevo un rato rodeado de la misma gente. A mi lado corre una
pareja. El chico va fastidiado. La chica va más fresca, animándole. Ella, todo amor, se cruza en los avituallamientos para coger cosas para su chico.
 
Digo bien, se cruza y se descruza delante de mí. Harto de verla hacer zigzag, decido adelantarla. Justo en ese momento, la chica gira hacia la izquierda. Se tropieza con mi pierna y me hace la zancadilla perfecta. Hago un triple mortal y medio carpado adelante que haría delirar a Ana Tarrés. Me meto un morrazo de impresión contra el asfalto. Puntuación. Despegue: ten points, Vuelo: ten points, Choque con el Asfalto: ten points
 
 
Así quedaron camiseta y dorsal
tras el aterrizaje
 
 

4.- Novatillos y cabezudos


28/05/2011. Barañain (Navarra). Es día de fiesta en el pueblo. Es la primera carrera de Novatilla. Corro con ella. Vamos un grupo de gente a cola de carrera.
Y cerrando ese grupo un cabezudo. Un cabezudo disfrazado de abuela de runner-escoba... qué cosas.
 
Giramos una esquina del recorrido. Oigo un ruido "clinc- clinc". Y el cabezudo, o mejor dicho, el chico que va dentro del cabezudo  suelta un juramento.
 
"Mecaguen la leche, se me han caído las llaves".
 
Estimado lector, imagínese la imagen. Me paro y me pongo a buscar las llaves. Novatillo y un cabezudo-abuela agachados entre los coches aparcados buscando unas llaves. Casi un minuto más tarde aparecieron las llaves... Afortunadamente, no había cámaras...
 
 
5.- Abrazando a papá
 
21/04/2013. Burlada (Navarra) Es el único diez mil homologado de Navarra. Voy a fuego. Busco mi MMP. Llego al kilómetro 5. Ahí está el avituallamiento. Voy hacia la izquierda, hay menos gente. Al fondo hay una mesa con una voluntaria. Es la última mesa, pero está vacía de corredores. Miro a la voluntaria. Tiene una botella de agua en la mano. Perfecto. Cogeré el botellín rápido y para adelante.
 
Cuando estoy a diez metros la voluntaria mira al corredor que llevo delante y grita 
 
Ánimo papá!".

Y al corredor no se le ocurre mejor idea que pararse y darle un abrazo a su hija...
Y Novatillo pasa de largo sin poder alcanzar la botella de agua, mientras la voluntaria le planta dos besos a su padre.
 
 
6.- Conductores suicidas
 
09/03/2014. Media maratón de Santander. Antes de empezar voy a guardarme un gel en el bolsillo del pantalón. Descubro que se me ha descosido el bolsillo. No creo que aguante el peso del gel y el traqueteo del correr. Ahí no lo puedo guardar. ¿Dónde lo guardo? Voy a buscarle una nueva utilidad a la gorra fosfy. Ya sé. Me pongo el gel en la cabeza y con la gorra encima no se moverá.
 
Km15. En pleno paseo de Pereda, me molesta la gorra. Ni acordarme del gel. Agarro la visera para cambiarla de posición y el gel, lógicamente, se cae al suelo . Y yo por mi gel ¡¡¡maaato!!.

Hago lo que nunca hay que hacer... Me paro, me giro e incluso corro 5 metros en dirección contraria. No sé qué pensáis vosotros, si ir a 5'/km es ir rápido o despacio. Pero doy fe de que... ponerse de frente a un pelotón de runners a esa velocidad, acojona, y mucho. Aunque sea sólo para coger un gel del suelo.
 
 
 
 

6.-

martes, 20 de enero de 2015

"Es que.... estoy preparando maratón"

 
 
NOTA DEL AUTOR.  Esta entrada está basada en sobrecogedores hechos reales.
 
 
Seguro que está sucediendo ahora mismo. En cualquier lugar del mundo. Os recuerdo que el mundo está plagado de no corredores. Estás hablando con un grupo de gente. Me da igual donde. En una oficina, en una fábrica, en el bar, en clase de bailes de salón o en la panadería de la esquina... De pronto alguien te mira, así como de soslayo y te dice eso de...
 

"Ayer te vi corriendo por el parque...
 Ayer. ¡Con el frío que hacía ayer y tú allí corriendo!".
 

Y se genera un silencio. Un silencio incómodo. Difícil de llenar. En cualquier thriller sonaría música de fondo, de esa que genera ansiedad. Tu cerebro, presa de esa misma ansiedad busca una respuesta. ¿Cómo explicar qué hacías tú allí ayer?. Y sólo encuentras esa frase, que tú sabes qué quiere decir... pero que sólo unos pocos entienden.
 

"Es que... estoy preparando maratón."
 
 
 
 
Y, de pronto descubres que dentro de ese grupo que te escucha está....
 

El que hizo deporte y lo dejó

Te mira con cierta admiración. Hizo deporte cuando era joven. Aunque ya no sigue haciéndolo. Más o menos recuerda qué es un maratón. Le suena que es una cosa de negritos que corren rápido y lejos. Y te mira bien. Con respeto. Quizás incluso imaginando que tú eres uno de esos negritos. Titubea un poco pero te  pregunta cosas sobre entrenamiento. Tú intentas no venirte mucho arriba. Intentas no contarle que ayer hiciste 4km cc + 4*1,5km + 2km cc (posiblemente porque ni tú sabes desentrañar el jeroglífico) Pero le vendes el producto. Le vendes lo dura y larga que es la preparación del maratón. Le añades unas pizcas de heroismo. Incluso utilizas frases del tipo "el maratón me ha cambiado la vida". Tienes una reputación maratoniana que mantener.
 

El que fue maratoniano

Ni lo sabías. Fue hace tanto tiempo que él casi lo tiene olvidado. Y hace mucho que no lo cuenta. Pero al nombrar la palabra maratón se le enciende la mirada. Se queda pensativo y recuerda sus tiempos de corredor. Se dividen en dos subespecies. El que tiene una buena marca te la cuenta rápidamente. El que no la hizo tan buena te recuerda que fue hace muchos años. Con este no puedes chuliquearte tanto. Estás a punto de preguntarle si "el dolor es temporal pero la gloria es para siempre". Pero te cortas. Aunque nace entre vosotros una especie de solidaridad.
 
 
El que te quiere bien.
 
Es el típico al que le caes bien. Conectáis. Quizás sin más porque a los dos os gusta el encaje de bolillos. Quizás sois fans de la Campanario o tenéis en común que vuestro abuelo fue tornero-fresador. Al menos no te mira raro. Algo es algo. Eso sí, cuando le hablas de un maratón siempre pregunta lo mismo "Y eso, ¿cuántos kilómetros son?", Y cuando contestas que 42 pone cara de estupor. La cara de estupor del que es incapaz de calcular qué es eso. La misma cara que pondría si la respuesta hubiese sido 29 kilómetros u 83 kilómetros.
 
 
El que ha venido a hablar de su libro.
 
De este no te preocupes. No te va a escuchar. Da igual lo que le cuentes. De hecho, en cuanto dices la palabra maratón empieza a meterte una chapa infinita sobre su viaje a Grecia. Empiezas hablando de maratón y acabas oyéndole hablar de dónde comer la mejor moussaka de Atenas. Ni te deja meter baza. Él ha venido a hablar de tu libro, y tú, a callar.
 
 
 
El que nunca ha hecho deporte.
 
Es un tío fiel a sus principios. Un gordo orgulloso de ello. Ya puestos, fuma y bebe y hace ostentación de ello. Es de los que ponen a prueba tu vocación de persona deportista. En cuanto oye la palabra maratón se parte de la risa. Sin disimulos. Es más, hace comentarios aliñándolo. Del tipo "Si hubiera un maratón de comer pintxos de txistorra, yo lo ganaría". Y para confirmar sus teorías, se levanta, va a la barra y pide un par de churros más, y otro café, o mejor un carajillo....
 

Quizás por eso, y quizás porque le importa a poca gente, cada vez cuento menos eso de que "estoy preparando maratón".
 

Pero como sé que a vosotros os importa, os lo digo...
Estoy preparando maratón.Y estoy preparándolo agusto.
Quedan aún dos semanas chungas y su tapering, pero estoy contento.
Me veo bastante suelto en las series y bien de caja en las tiradas largas.
Pero ya sabemos de que va esto. No lanzaremos las campanas al vuelo.
Sólo estar en la salida ya será un triunfo.Y estar en la llegada, la guinda.
 
 
NOTA. Los cinco tipos de interlocutor arriba mencionados no intentan ser un listado exhaustivo, pero coinciden casi al 100% con una experiencia vivida esta misma semana.
 

martes, 13 de enero de 2015

Preparando un maratón by Novatilla

 
Y parecía que estaba lejos eso de Sevilla en febrero...
 
 
Y ya estoy metida en el mes más duro de la preparación para Sevilla. Sí, es el más duro. Pero es la parte del plan que a mi más me gusta. Es la hora de hacer volumen, mucho volumen. Como me gusta. Poner el reloj en marcha y sólo vigilar para pararlo en los kilómetros que te marca el plan de entrenamiento. Sin preocuparme tanto de tiempos o de ritmos. Sí, sé que los ritmos son importantes, pero para mi, es mucho más importante meter kilómetros a mis piernas. Y en ello estamos.
 
 
A todo esto, cuando me apunté a Sevilla pensé. Vale, maratón en febrero. Eso quiere decir que me pasaré todo el invierno en Pamplona entrenando. Uf, ¡no sabéis qué tiempo suele hacer en Pamplona en invierno!. Me veía entrenando bajo la lluvia, la nieve, con viento, con temperaturas bajas… pero no por ahora nos está respetando. No sé que ha pasado pero Mordor es menos Mordor.
 
 
¿Os puedo contar la verdad? A mí lo que me gustan son las tiradas largas. No  me gusta correr rápido. Bueno, al menos a lo que yo le llamo rápido. Claro que me gusta que cuando pite el GPS y ese kilómetro haya salido un poquito más rápido de lo que creía. Pero hacer carreras cortas, hacer series, esa sensación de tener el corazón en la boca... Ufff. No. No está hecha para mi. Pero siempre os he leído eso de que hay que hacer series porque así se mejora... Manos a la obra, un día a la semana series, y sí que noto mejoría.
 
 
Lo que no sé es qué objetivo tengo... No lo tengo claro.... En Valencia era mi primera maratón y mi objetivo claramente era sólo terminar.. En Rotterdam estuve buena parte de la preparación lesionada y mi objetivo fue terminar....
 
 
Y ahora... ¿pues intentaremos bajar de marca, no? Tengo 4h14’ de MMP y me veo mejor. Estoy entrenando mucho mejor que otras veces. Pero ya sé de qué va esto. En una maratón puede pasar cualquier cosa y no me atrevo a calcular….
 
 
En cualquier caso, este año nuevo pinta muy bien. Promete muchas cosas. 2014 lo terminé genial bajando mis tiempos y disfrutando muchísimo las carreras a las que fui, y este año no puede empezar mejor. Primera carrera, en Sevilla, y casi nada, un maratón.
 
 
Ya hay ganas, ganas ya de estar allí y de poneros cara a mucho de vosotros….
 
 
¡Vamos!

A ver si en Sevilla puedo dedicaros una foto como esta.