miércoles, 20 de mayo de 2015

#NovatilloTrailYa. Mi primer trail. La previa


Villava

1.- es un pueblo pequeño cerca de Pamplona.
2.- pueblo natal del tío que más siestas me fastidió durante los meses de julio del 1991 al 1995. Un tal Miguel Induráin.
3.- ¿Cómo se llama una chica de Villava? Villavesa. ¿Cómo se llaman a los autobuses urbanos en Pamplona? Villavesas. Dicen que la primera compañía de autobuses allí por los años 20 se llamó “La Villavesa”. Casualmente hacía el trayecto Villava-Pamplona. Hoy en día, en Pamplona nadie coge un autobús urbano, todo el mundo coge una villavesa, la 7, la 4 o la 8.
4.- es el pueblo más pequeño de Navarra, sólo 1 km cuadrado de superficie pero pese a ello...
5.- es típico pueblo donde hay un montón de afición al deporte, y un buen número de carreras al año.

 
En este bendito pueblo organizan un trail... La llamada Hiru Mendi Trail.  Y ya sabéis. Estoy intentando desengancharme de modo #tontomotivado... y buscando cosas nuevas. Despúes “de que me pillara el coche” en Oporto, no se me ha ocurrido mejor cosa que APUNTARME A MI PRIMER TRAIL.

O sea, pasar de #tontomotivado a #novatillotrailya...

¿Qué hace un Novatillo como tú en un sitio como este?
 

 
El plan pinta bien. Soy un runner miope, torpe y con ninguna experiencia de correr en montaña. ¿Aún habrá gente que me diga por qué me hago llamar Novatillo? Espero que la gorrita fosfy, que en plena naturaleza tiene que relucir lo suyo, tenga cierto influjo protector sobre mi.
 

¿La carrera? Es como los chistes, tiene una noticia buena y una mala. La buena es que serán 12 kilómetros. Eso suena bien. La mala es eso que cuentan de 600 metros de desnivel positivo. Y el desnivel positivo, ni tan mal. Se corre donde se pueda, y se camina cuando no se puede más...
 
Creo que me toca memorizar esta chuleta
 
Pero, todo lo que sube baja, compañeros. Y hablando de bajar, se les ha ocurrido meter una “bajadita” en recta de 1,8kms donde se descienden 330 metros. Algo así como casi un 20% de desnivel negativo. Y para más inri, van a cronometrarla. Van a hacer una especie de “meta volante” con premio para aquel que descienda más rápido... Ni decir tiene que aspiro claramente a ser el farolillo rojo de esa sub-clasificación.
 
 
Sería el primer farolillo rojo-fosfy de la historia.
 
 Véase recta

 
Pero haya paz... Procuraré subir despacio, bajar con cuidado y sonreir en las fotos. Comerme un pintxo de txistorra en meta, y luego coger la villavesa, la 4, que me para al lado de casa.
  
PD Si vivo para contarlo, os lo contaré. Si no la cuento, quede claro que mi deseo es un museo memorial del Novatillismo. Creadme una Fundación que además desgrava.
 

lunes, 11 de mayo de 2015

La mariposa de nuestros niños os empujará a meta

 
Hoy...
 
Os podría contar que ayer fue la Media Maratón de Pamplona, una de las carreras con más sabor de la ciudad.

Os podría contar  que acompañé a Novatilla en esa carrera.

Os podría contar  que nuestra sobrina volvió a venir a vernos y hubo "parada técnica" para darle un beso.

Os podría contar  que, aunque nuestro plan A era bajar de 1h56', tuvimos que abortarlo en el km12 por el calor. Sí, por el calor.

Os podría contar que nuestro plan B era bajar de 2h00' y que en el km18 pensaba que se nos iba.

Os podría contar que Novatilla peleó como una jabata el final de la media, pese a que era cuesta arriba.

Os podría contar  qué alegría nos llevamos al entrar en meta en 1h59'37''. OBJETIVO CONSEGUIDO.

Gran foto en www.diariodenavarra.es ¡Gracias Saioa!
 
  
¿Qué vale más la pena una marca, o un abrazo y un beso?
 
 
 
OBJETIVO CONSEGUIDO
(fotos de Silvia y de #lasmuetasquecorren)
 
 
 
 
 
Pero hoy no toca hablar de correr, no solo toca hablar de correr, toca hablar de algo más importante.

 
Este fin de semana en paralelo a la Media Maratón se celebraba la I Feria del Running de Navarra. Dentro de la Feria tenía un stand la Fundación Síndrome de Dravet. Sabéis que colaboro con ellos, aunque me de vergüenza llamarle colaborar a algo tan tonto como llevar la camiseta de RetoDravet a las carreras donde corro.
 
Y con esta excusa, hemos compartido unas cuantas horas con Felix, el padre de un niño con Síndrome de Dravet(*) y algún rato con otras dos "familias Dravet".
 
Y hemos visto cómo se le encendían los ojos hablando de la esperanza que tienen en los pequeños avances médicos logrados.

Y hablando de la lucha de las familias.

Y hablando de sus niños.

Y hablando de esos "morados" que llevan sus camisetas aquí y allá en las carreras.

Y contándonos que "la mariposa de nuestros niños que lleváis impresa en la camiseta os empujará a meta"

Y con cada visitante que se acercaba al stand.

Y cada vez que decía esa frase que se me ha quedado metida en la cabeza como un mantra "porque sé que mi hijo se va a curar".
 

Y hemos hecho un pacto. Yo seguiré corriendo con la camiseta morada. Pero estoy convencido de que llegará el día en el que se la tenga que devolver porque esa camiseta no tenga sentido.
Mientras tanto, seguiré aprovechándome de las fuerzas que recibo de la mariposa de los niños Dravet.



(*) El Síndrome de Dravet es una epilepsia grave de la infancia. Es una de las catalogadas "enfermedades raras" con sólo 140 pacientes diagnosticados en España. Actualmente no existen fármacos eficaces para su curación y puede resultar mortal.

Si tú también quieres correr con la camiseta morada de RetoDravet ponte en contacto con ana.hornos@dravetfoundation.eu. Ellos te envían la camiseta gratuitamente a tu domicilio.

Para más información sobre la enfermedad Fundación Síndrome de Dravet


AGUDEZA VISUAL...
¿cuántos Novatillos hay en esta foto?
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 7 de mayo de 2015

Que no te corten las alas. Wings for Life World Run 2015 Oporto


Txoria txori.-------El pájaro es pájaro.
Hegoak ebaki banizkion .------- Si le hubiera cortado las alas                          
neuria izango zen .------- Hubiera sido mío
ez zuen alde egingo .-------No se hubiera escapado
Baina horrela .------- Pero así..
ez zen gehiago txoria izango.------- Nunca más seguiría siendo un pájaro
eta nik txoria nuen maite.------- y yo amaba al pájaro
(Txoria txori, Mikel Laboa)
 
 
Kilómetro 15.
Bordeamos el río Duero. Sigue lloviendo, desde el primer metro. Llueve fuerte. El cielo dice que no parará. Voy empapado de pies a cabeza. No hace frío. Pero hay viento. Molesta. Sopla fuerte. A ratos muy fuerte. Ahora entra del costado derecho. Imposible guarecerse entre los demás corredores. No quedamos tantos. No quedan grupetas. Resistimos unos 250. De casi mil que salimos. El coche de meta ha hecho de las suyas. Ha atrapado ya a mucha gente.
 
Me duelen las piernas. Más por agarrotadas que por otra cosa. En el kilómetro 8 el gemelo izquierdo me ha dado un toque. Corro incómodo. Pero corro. ¿Y por qué corro? Como dice el slogan de la carrera "Corro por los que no pueden".
 
Primeros kilómetros bajo la lluvia .
En primer plano, la fosfy y el Novatillo,
detrás un "moderno" autobús con los que nos devolvían a meta

 
Oigo unas voces detrás. Me giro. Veo dos personas. Uno va en silla de ruedas. El otro va empujándole con esfuerzo. Pero con mucha potencia. Y sobre todo, con mucho cariño. Van rápido. A ritmos de 5'/km. Se emparejan a mi. Les digo "bravo, bravo", "muito bem, muito bem" en mi perfecto "portuñol", idioma propio que he practicado mucho en los últimos tres días.

Aquí están los protagonistas de la historia
 
 
Y pienso... ¿me puedo quejar por el frio, por el viento, por la lluvia? Los miro. Y me sorprendo de mi idiotez, aprieto los dientes y sigo para adelante.


Kilómetro 10
Se llama Edicio Transparente. El viernes aquí cogimos el dorsal. También llovía. A cántaros. Al lado, una carpa explicaba el día a día de una persona en silla de ruedas. Con un pequeño juego. Un circuito con obstáculos. Ya sabéis cómo es el Novatillo. Allí que me puse a intentarlo. Me subí a una silla de ruedas a completar el circuito. Un horror. Subir un pequeño escalón fue un sufrimiento. Cruzar una zona adoquinada una odisea. Hacer la compra, para un torpe como yo, un desastre. Menos mal que la compra era “de mentiras” con objetos de plástico que no sé cuántas veces tiré al suelo...
 


Sin ayuda, imposible superar el adoquín
 
El domingo el Edificio Transparente es el km10. Hoy también llueve. Cómo no. Viento de cara. Hace un rato me ha dado un pinchazo un gemelo. Después he superado un largo tramo de adoquín. Difícil avanzar. Pensamientos negativos. Pasamos de nuevo por la puerta de la carpa. Varios voluntarios y tres personas en sillas de ruedas nos animan. Recuerdo ese circuito de obstáculos. Y me sorprendo de mi idiotez, aprieto los dientes y sigo para adelante.
 
 
Kilómetro 25
Desde hace tres kilómetros corro al lado del Atlántico. En la costa, el temporal arrecia. Se hace duro correr. Entra mucho viento del mar. Tengo que sujetarme la gorra para que no se vuele. Mi siguiente objetivo era llegar al avituallamiento del 25. Sin más, llegar. Marea alta. Las olas rompen con fuerza y nos mojan, sumando agua a la de la lluvia.
De lejos veo un mar de mantas térmicas. Es el avituallamiento. Allí, protegidos tras un camión, diez corredores retirados esperan a que les recoja la organización. Es una estampa como salida de una catástrofe. Pero resulta tentador. ¿Y si me paro aquí? ¿Y si cojo avituallamiento, una manta térmica y espero?
Pero pienso, ¿toda esa gente que estoy viendo hoy en silla de ruedas se rendiría aquí?  Y me sorprendo de mi idiotez, aprieto los dientes y sigo para adelante.

 
 
Kilómetro 27
Sé que se acerca el final de mi carrera. Oigo sirenas de coche detrás. Intento apretar un poco, robárle algún metro más al coche que me dará alcance y me hará retirarme. Pronto me alcanza el coche de meta. GAME OVER. Vine para hacer 30 kilómetros. El temporal, y sobre todo, mi estado de forma me lo impidió.
Pero no me he rendido. He peleado lo que he podido. Ni el agua, ni el viento, ni el suelo de adoquín, ni las olas del mar azotándonos me han cortado las alas.
 
 
Kilómetro 19. Al mal tiempo, buena cara
 
Fotón de la Novatilla.
La triunfadora de la feria, iba a intentar 18 kms y llegó más allá del km19 .
Olé.
 
 
 
*Wings For Life World Run es una carrera solidaria donde el 100% de lo recaudado se destina a la investigación de lesiones de la médula espinal. Hablé ya de ella en una entrada anterior. http://noledigasamimadrequecorro.blogspot.com.es/2015/03/corre-que-no-te-pillen-wings-for-life.html
 
 
ALGUNAS CURIOSIDADES SOBRE WINGS FOR LIFE WORLD RUN
35 carreras simultáneas (12.00h UTC)  en 35 diferentes lugares de los 5 continentes
101.280 inscritos de 155 nacionalidades.
4.2 millones de euros recaudados para la investigación de lesiones medulares.
76.101 finishers
1.059.529 kilómetros recorridos en total.
El participante de más edad fue un sudafricano de 93 años que recorrió ¡9 kilómetros!

El ganador mundial fue el keniano Lemawork Ketema, que recorrió 79,9 kms
La ganadora mundial fue la japonesa Yuuko Watanabe que recorrió 56.6 kms
El mejor español fue José Requejo, ganador en Turquía, con 68 kms
El ganador en España fue Chema Martínez con 59 kms
El ganador sueco fue Aron Anderson que competía en una silla de ruedas estándar y venció a todos los corredores sumando 64.82 kms
 
José Requejo
 
 
Aaron Anderson vencedor sueco.
 
 

jueves, 30 de abril de 2015

Ya es primavera en mi parque

En vuestra ciudad tenéis un parque, bueno, uno no, varios. Seguro. Pero si eres corredor, tendrás, seguramente, un parque. Tu parque. En Pamplona, los corredores tenemos un parque. Sólo uno. El parque. Ese en el que casi todo el mundo corre.
 
Tengo muchos recuerdos de mi parque. Cuando yo era muy niño, allí trotaban los jugadores de un nada profesionalizado Osasuna. Allí vi por primera vez a gente corriendo, entrenando, haciendo running o como se llame esto ahora. Allí también vi gente, que después de correr, empujaba los árboles más gordos, como intentándolos arrancar de raíz.
 
Ahora, el parque es como el salón de casa, como la pista de carreras o como la barra del bar. Y ahora yo soy de esos que, cuando el clima pamplonica me lo permite, empujo árboles como si quisiera arrancarlos de raíz.
 
Y estoy seguro de que mucha gente corre en Pamplona porque existe ese parque. Porque ven a gente correr. Porque conocen gente que corre allí. O porque, sin más, se dan cuenta de aquello tan humano de "si ese corre, ¿por qué yo no?. Y se animan. Y se pican a probar.
 
Si mi parque no existiera, creo que habría que inventarlo.
  • Porque si mi parque no existiera nunca me hubiese cruzado con los mejores corredores de Navarra.
  • Porque si mi parque no existiera no conocería a muchos corredores a los que luego que saludo en las carreras.
  • Porque si mi parque no existiera nadie se me habría emparejado corriendo y me hubiese dicho "leo tu blog".
  • Porque si mi parque no existiera, no sería también el parque de Novatilla.
  • Porque si mi parque no existiera alguno de los que ahora leeis esto no lo leeríais.
  • Porque si mi parque no existiera, no haría alli el Novatillo-Hamster cada vez que preparo maratón.
  • Porque si mi parque no existiera nunca habría ofrecido mi chubasquero y mi móvil a aquella corredora de mi parque que encontré aterida después del maratón de Donosti.
  • Porque si mi parque no existiera, los entrenos tediosos serían tediosos y no me encontraría con algunos de vosotros para que me animéis esos ratos
  • Por estos y por otros muchos por qués....
En resumen
 
Porque si mi parque no existiera, probablemente,  ni siquiera sería corredor
 
 
Este ataque de amor incondicional a mi parque seguramente será un efluvio primaveral. Ya sabéis, esa época del año en el que las gorritas fosfys refulgen con primor. Pero estoy convencido de que no estoy solo. Seguro que vosotros también tenéis un parque. O un paseo, un río o una playa. Un sitio donde os hicistéis corredores.... Seguro.
 
Ese árbol de mi parque que se ha convertido
en "tablón de anuncios" de muchas carreras
 




lunes, 20 de abril de 2015

Ardoi'14 o cómo convertir un error de un organizador en un motivo para hacernos volver


 
 
"El único hombre que no se equivoca
es el que nunca hace nada". (Goethe)

 

15 de abril de 2013
 
Carrera del Camino de Santiago, 7km, Cizur Mayor, cerca de Pamplona. Organiza el club Ardoi, un club deportivo de Cizur. Tiene diversas secciones, entre ellas una de las mejores secciones de atletismo de Navarra.
 
 
De mi carrera no recuerdo mucho. Siempre fue una buena carrera. Recorrido entretenido. Alguna cuesta. Algún cambio de asfalto a tierra. Mucho viento. Poco público pero aplaudidor. Mejor dicho, sí recuerdo algo. Hacía calor. Mucho, mucho calor.
 
 
Novatilla llegó un rato más tarde. Sobre el puesto 170 de unos 200. Cansada. Muerta de calor. Pero, sobre todo, enfadada. Muy enfadada. Al paso por el avituallamiento ya no quedaba agua. Grave error. Tuvo que buscarse la vida bebiendo de una fuente de un parque por el que transitábamos. Además, en un cruce se pasó de largo el giro por el error de un voluntario que no estuvo atento a marcar el camino. Corriendo metros de más bajo el sol. Un desastre, vamos.
 
 
Nuestra conversación post-carrera fue breve. Novatilla la resumió en algo así como “tú el año que viene corres aquí si quieres, pero yo no vuelvo”. Lógico. Una carrera que deja a sus corredores sin agua no merece que volvamos.
 
 
Para canalizar su enfado, Novatilla escribió un email a la organización quejándose por lo sucedido. Días después, a vuelta de email, Ardoi reconocía los errores de avituallamiento y de señalización y le pedía disculpas amablemente.
 
 
Abril de 2014. Un año después
 
 
Sinceramente, yo ya no recordaba lo sucedido. Un buen día Novatilla recibió un email del club Ardoi. En él, le volvían a pedir disculpas por los errores del año anterior y le comunicaban que les "haría mucha ilusión contar con su presencia en la edición de este año”, por lo que, si ella deseaba volver, le regalaban un dorsal a elegir entre las distancias de 5km y de 10km.
 
 
Nunca hubiésemos esperado una cosa así. Por supuesto, Novatilla aceptó la invitación. Corrió y disfrutó los 10km. Gracias a la invitación de Ardoi volvió a vivir la Carrera del Camino de Santiago como lo que siempre ha sido. Como una buena carrera.
 
 
Hoy, acabo de comprar dos dorsales para una carrera este domingo.
 
Acertáis.
 
 
Este domingo correremos de nuevo la Carrera del Camino de Santiago que organiza el club Ardoi. Y creo que no será el último año.
 

¿Por qué no volver a disfrutar a esa carrera?
 

lunes, 13 de abril de 2015

De ser un #tontomotivado* también se sale.

 
 
¿Qué me pasa doctor?

Estoy preocupado...
El domingo pasado había una carrera en mi parque Y NO ME INSCRIBÍ...
 

Y aún me paso algo peor, ¿sabéis qué?
Coincidí con la carrera mientras corría por mi parque con la carrera y no sufrí por no estar allí.
Me eché a un lado, aplaudí a los primeros. Acompañé unos metros a un amigo... y en cuanto se separaron nuestros caminos, seguí corriendo, tan campante. Sin sufrimiento, sin pena, sin dolor.
 
 
Carrera popular en mi parque, el domingo 5 de abril.
No busquéis a la fosfy, no está
 

 
Y eso no es todo.

Este domingo es la Carrera Hiru-Herri, el 10km más importante de Navarra. Y NO PIENSO IR. ¿Por qué?. Porque no me aporta nada. Porque ya lo he corrido tres años. Durante mi época de #tontomotivado. Durante mi enamoramiento salvaje con las carreras.  Sin embargo, ahora para mí ya es una carrera más. No es una mala carrera. Es plana, rápida, está bien, tiene ambiente, pero "le falta algo". 15 euros que me ahorro.
 
 
Todos conocemos carreras que tienen ese "algo". Ese "algo" que te hacen tenerlas fijas en el calendario. Porque son solidarias. Porque el recorrido es entretenido. Por el paisaje. Porque las organizan con cariño. Por el ambientico runner de después. Porque siempre corre tu amigo o tu pareja. Porque al final de la carrera te puedes tomar un pintxo de tortilla y una cerveza. O porque has corrido todas sus ediciones. Por algo.
 
 
Pero hoy en día hay muchas carreras, casi demasiadas. Y hay muchas que son "carreras sin alma". Y en esas que no me busquen. Ni a mi ni a la fosfy.
 
 
Esto no quiere decir que cuelgue los imperdibles. Porque me gustan las carreras. Mucho. Me gusta el ambiente, me gusta encontrarme con gente, me gusta picarme con uno mismo e intentar bajar el tiempo del año anterior. Pero empiezo a buscar algo más. Ya llegará mayo y enlazaré varias carreras con alma. Por eso este domingo me iré a correr a mi bola, con la Novatilla, sin sufrimiento, sin pena, sin dolor.
 
 
Por eso, me estoy dando cuenta que... de ser un #tontomotivado también se sale. Porque un poco #tontomotivado sí que he sido, lo confieso. Bueno... un poco, bastante
 
 
Como comencé a correr en agosto 2010
mis "temporadas" comienzan el 1 de julio de cada año
 
 
 
(*) #tontomotivado. Término acuñado por Sosaku Runner que define al típico runner que "dorsal que ve, dorsal que se compra"....

miércoles, 1 de abril de 2015

Confieso que he petado.


El sábado peté. Lo confieso.
Ya está. Ya lo he reconocido. No duele, ni nada, y creo que no dejaréis de leerme...
Me explico.
 
 
¿No os pasa a vosotros? Cuando leo cosas sobre running todo es de color de rosa. Las revistas nos venden un mundo #atopedepower donde lo mismo te enseñan “Como hacer tu mejor diez mil”, que a "Cómo preparar tu cuerpo para el verano”.
 
 
Las redes sociales, sobre todo Twitter, son un hervidero de felicidad runner. Desayunas con mensajes de  vamos a comernos el martes”,  este entreno ha salido #aputotope” , “correr me ha cambiado la vida” o “desde que corro soy mejor persona”. Mejor persona... sí, mejor persona, como lo oyen amiguitos...
 
 
En Twitter, nadie se lesiona. Y el que lo hace, lo hace en silencio, casi en la clandestinidad. Hoy mismo un valiente cuenta su lesión en su cuenta de Twitter y en su blog. Nadie tiene un mal entreno. Pocos reconocen un mal día y sólo, quien lleva en esto desde antiguo explica con calma su retirada en una carrera.
 
 
Seguro que yo mismo cedo a esa presión social. Pero me hace tanta gracia ese exagerado porcentaje de “felicidad asociada al mundo del correr” que, desde que leo mi edulcorado Twitter mientras desayuno, puedo tomarme el café sin azúcar.
 
 
Y no sé vosotros, pero...
Yo, de vez en cuando, peto.
Y diré más. Me gusta petar.
Porque, en el fondo, petar mola...
Repitan conmigo, petar mola.
 
 
 
Porque petando se aprende. En general, se aprende más cuando lo pasas mal que cuando lo pasas bien. Aunque todo sea dicho, aprender no quiere decir que cambies de actitud y no vuelvas a petar. O sea que “malas carreras pasadas no aseguran buenas carreras futuras”.
 
 
ESTE MISMO SÁBADO. Había una carrera al lado de casa. Poca cosa. Un recorrido de 4,4km. En el barrio. Conocido. Paseado hasta la extenuación. Corrido unas cuantas veces. Con un km cuesta arriba, otro desbocado para abajo, un tercero plano y un cuarto con cuestarraca final.
 
 
Lo típico. En la salida tuve pensamientos de niñato runner. Rollito superioridad. “¿Qué son 4km para mi, que he hecho 4 maratones?”, “¿Esa cuesta? Apriento un poco y p’alante”, “Voy a salir #aputotope”, “Si hace cuatro años hice 20’12’’, este año bajo de 20' sobrao”.
 
¿Y qué pasó? Lo que tenía que pasar.
 
 
Si el GPS marca el km1 en 3’57’’ sabes que no aguantarás.
Si la mejor corredora de Navarra te adelanta más allá del km1 sabes que ese no es tu sitio.
Si el kilómetro plano ya no es tan plano, sabes que estás petando.
Y sí, cuando llegas a la cuestarra sabes que has petado.
Y llegas a meta tan rápido como tu orgullo te permite. O sea, no muy rápido
 
 
Y aunque le has bajado 30 segundos a tu marca de hace 4 años, llegas a meta con el corazón en la boca, con las piernas como de mantequilla y sabiendo que has petado. Por tonto, pero has petado...
 
Pero, petar mola. Recordarlo.
 
 
PD. Dicen que del #chuliqueo también se sale, yo aún no he encontrado el camino de salida, por eso os dejo un par de fotos.
 

Km1 Un Novatillo feliz ante la cámara
 
 

Último km. Petado hasta las trancas