viernes, 29 de agosto de 2014

Esos amores de verano mientras corres.

A lo que hago yo no me gusta llamarle "entrenar". Suena pretencioso. Prefiero llamarle "salir a correr". Si me dejo la vida misma para que un kilómetro baje de 4'15'' ¿cómo le voy a llamar entrenar? Correr. Se llama correr. Y contento que no le llame rodar, hacer footing. cochinear o novatillear.

Eso sí, reconozco que si te ha picado el gusanillo ese que mide 42.195 metros, lo de salir a correr quizás se quede corto. Toca coger un plan, escrito o imaginario, y seguirlo. O hacer como que lo sigues. O decir que lo sigues y no hacerlo. Pero ese es en el único momento al que permito llamarle "entrenar". Sin florituras, sin chuliqueos, pero entrenar.

Según esa dinámica, de momento no toca entrenar. Vivo un semestre "entreguerras". Sin maratón. Probablemente Filípides me espere en ese Sevilla'2015 en el que todo mi mundo 2.0 dice querer estar. O sea que si no hay maratón, no se entrena. Sólo se corre.

Y si las bicicletas son para el verano. El verano es para correr. Para correr despacio y disfrutando. Para compartir salidas con la Novatilla. Para correr. No para entrenar. Para correr y para enamorarse. Ya no es como antaño. Como con quince años. Ya no te enamoras de la adolescente guiri que baja todas las tardes a la piscina del apartamento. Te enamoras de otras cosas. Y te dedicas a otras cosas. Mientras  Twitter se me llenaba de pies en la playa, gente rociándose agua, paellas domingueras y gin-tonics con más aliños que la propia paella, yo turisteaba. Y mejor aún, aprovechaba para correr mientras turisteaba.  O turisteaba mientras corría... No sé. No lo tengo muy claro.

Y caía enamorado... Enamorado de estas cosas:


SALAMANCA. Un lujo compartir con la Novatilla la orilla del Tormes y 
un descubrimiento su desvencijada pista de tartán, 
gratis y de libre acceso, con vistas a la catedral.



VALLE DEL SALAZAR (Navarra) Tierra natal de la señora que da nombre al blog. 
Con hayedos a cincuenta metros de casa y pueblos como estos.



Paseo ZARAUTZ-GETARIA (GUIPÚZCOA)
Uno de mis rodajes preferidos en verano. Dos Novatillos y 
10 kilómetros de vistas a la playa y un kilómetro de 
dura subida "al ratón de Getaria".


Y también me he enamorado de 11 kilómetros, de una carrera. Del Cross de Eugi. Una carrera en la que pude probar que mi estado de forma ha resistido dignamente al verano. Una carrera en la que coincides con un montón de amigos ávidos de comenzar temporada. Y una carrera en la que por 5 euros te llevas camiseta, dos avituallamientos, algún sorteo y un espléndido almuerzo en meta con queso, txistorra y vino a tutiplén


Y una carrera que además te regala correr por sitios como estos.

Foto. web Cross de Eugi

Y por otros sitios como estos


Foto Amigos de la Vuelta del Castillo


Y donde te sacan, a ti y a la gorrita fosfy pedazo de fotos como esta.



Lo dicho, toy enamorao.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Cuatro años, 6.779 kms

Era el 6 de agosto de 2010. Serían las siete de la tarde. Hacía calor. Fue un día que pasará a los anales del running lento. Ese día nació el Novatillo. El primer día que salí a correr. A correr con un mínimo de orden. Se me entienda. Antes de aquello, en mi currículum, deporte intermitente, algo de gimnasio e incluso una sufriente participación en la San Silvestre local. 


Ese neoNovatillo salió a correr. Como buen novato. Como nos ha pasado a todos la primera vez. Sin tener ni idea. Sin ningún plan específico. Con lo primero que encontró en casa. Las zapatillas que tenía por allí y camiseta de algodón. Incluso debería reconocer algo muy fuerte. ¡¡Ese neoNovatillo aún no tenía gorrita fosfy!! Impactante testimonio. Algún día os contaré cómo llegó la gorrita fosfy a mi vida.


Aquel Novatillo preFosfy salió a correr. O a intentarlo. Y lo apuntó en una hoja de Excel. 5.600 metros a 6'15''/km. Aunque mejor es preguntarle a su recuerdo. Su recuerdo dice que corrió poco y sufrió mucho. Que casi echa las tripas por la boca. Que tuvo que parar antes de lo que pensaba. Que fue un "hasta aquí he llegado, no puedo más". Que llegó a su casa fundido. Pero por el motivo que sea, volvió a hacerlo. Volvió a correr.


Aquel mes salió a correr cinco veces más. Y le gustó. Y aprendió. Lo qué debía hacer y sobre todo lo qué debía evitar. Una cosa llevó a la otra. Y la bola de nieve rodó imparable. Llegó la primera carrera popular. Llegó la gorrita fosfy. Llegó mi primer 10km. Llegó el telefonazo de un amigo diciendo aquello tan tentador de "a que no hay huevos de hacer una media maratón en marzo". Llegó mi primera media. Y llegó el día en el que Novatilla dijo aquella frase mágica de...


" me tienes que explicar cómo va eso de correr ".


Y el resto lo conocéis. Siguieron pasando días, entrenos, carreras y kilómetros. Incluso una de 42(195) "nos pidió de salir". Y luego otra cuarentona y otra cuarentona...


Y hasta aquí hemos llegado. Y más lejos que procuraremos llegar. Hoy he hecho una frikada. He calculado hasta dónde hubiese llegado corriendo en línea, a lo Forrest Gump. Con los kilómetros recorridos, podría haber llegado corriendo hasta el Tibet, o hasta Angola. Pero tendría que dar la vuelta. Por eso, habrá que seguir corriendo. A ver si un día los kilómetros me alcanzan para dar la vuelta al mundo completa. Sin tener que hacer esos giros de 180º que tan poco nos gustan a los runners





  • 6.779 kms 
  • 587 horas corriendo
  • 542 entrenos
  • 82 carreras
  • 3 maratones
  • 2 Novatillos 
  • 1 gorrita fosfy
  • 1 blog


PD. El otro día, en el San Fermín Marathon pasé por el lugar donde en mi primer entreno dije... "hasta aquí he llegado, no puedo más" y paré. Fue como un exhorcismo. Como matar al fantasma de aquel primer día agónico. Aquel rincón de Pamplona ya es tierra conquistada.

jueves, 31 de julio de 2014

Ya es verano en mi parque

Novatillo comenzó a correr un verano. Exactamente en agosto. Los inicios fueron en ese parque, al que ahora, chuliqueándose, llama "su parque". No engañaba a nadie. Llevaba en la frente escrito el cartel de "recién llegado". Seguro que, muchos de los corredores con los que me crucé aquel verano pensaron aquello de, "Mira, otro corredor de verano". 

Porque en mi parque con el cambio de estación cambia el tipo de corredor. Supongo que eso pasa en todos los sitios. Pero el tío que está allí en helándose el moco en febrero no es el mismo que se acalora en agosto. O si lo es, parece otro. Así son los corredores de mi parque cada estación. 


CORREDORES DE VERANO

Mi parque. Verano



  • Los que llevan allí desde antes del verano. Te los cruzas y te miran con cara de "tú eres de los míos". Llevan tiempo corriendo. Pero ahora se nota que han bajado su nivel. Corren menos distancia y a menos ritmo. Diría que alguno incluso ha echado barriguilla. Todos están morenos. Pero no moreno de playa. Moreno de interior, de parque. Están en el descanso del guerrero. En periodo entreguerras. Pero es un descanso activo. El único que se le ocurre al corredor veterano.
  • Su lema es: "Que el otoño, con sus medias y sus maratones te pille entrenado".



  • Los que acaban de llegar. Están ahí sacando el alcohol de Sanfermines. O engañados por un amigo de la categoría anterior. O sin más, aprovechan el buen tiempo. Muchos, salen a las horas de más calor, pensando que el buen clima (para echar unas cañas en una terraza) también lo es para correr. Pronto descubrirán su error. Se les ve gente esforzada. No sabemos si son gente pertinaz. Si no lo son, nunca pasarán de esta categoría. Como mucho, volverán el verano que viene. 
  • Su lema es: "Mejor otro verano me apunto a natación"



CORREDORES DE OTOÑO

Mi parque. Otoño



  • Los postureros. Es la época del postureo por excelencia. El momento del "corredor Behobiano". Aquel que aún cree que correr la Behobia da caché. Llega a su clímax el día en el que reparten en Pamplona dorsal y camiseta de la Behobia. Ese día, se pone la camiseta casi sin sacarla de la bolsa. No le importa que aún falten tres semanas para la carrera. Ni que haya más de 2.000 navarros inscritos. Se cruzan contigo, te ven con una camiseta de un 5k de pueblo y sacan pecho. Piensan... "yo soy Behobiano"
  • Su lema es: "No correr la Behobia es de perdedores". 


  • Los que ultiman su maratón. No hace falta que lo juren. Esos van a por un maratón. Valencia, Málaga, Castellón, Donosti... da igual. Se nota que llevan mucha preparación detrás. Ya van a ritmo, y están dando vueltas y vueltas al parque como un hamster. Te adelantan a toda leche infinitas veces. Suelen llevar la camiseta de su último maratón. No sé si por intimidar o por buscar motivación mirándose al pecho. 
  • Su lema es: "Venga, que enseguida llega el tapering". 



CORREDORES DE INVIERNO.

Mi parque. Invierno


  • Los "Objetivo San Silvestre". Surgen los días de clima más benigno. Fácilmente reconocibles. Nunca los has visto antes. Corren en pareja, con amigos o en grupo. El 31 de diciembre saldrán a correr disfrazados de pollo o de monja. Por eso entrenan con un rollo más festivo que competitivo. No se pican contigo. Llevan con la calma del "corredor a tiempo parcial" que alguien les adelante. 
  • Su lema es: "A dónde irá toda esa gente tan rápido... si es que van como locos... cualquier día va a pasar algo".


  • Los que nunca paran. Aparecen el día más crudo del invierno. Ese día que caen chuzos de punta. O cuando nieva. Son delgados, enjutos y curtidos. Miran con mirada de killer y apenas van abrigados. Siempre cruzan los charcos por enmiedo. Son de los que disfrutan chapoteando el barro. 
  • Su lema es "Total, si sólo son cuatro gotas de nada". 



CORREDORES DE PRIMAVERA. 

Mi parque. Primavera

  • Los que están en su pico de forma. Muchos preparan a conciencia la media maratón de la ciudad. Que luego aparece la clasificación en la prensa y hay que chuliquearse. Otros vuelven a por otro maratón. Estos son los mismos que se machacan en otoño. Y para tu desgracia vuelven a adelantarte sin piedad. No están mucho por el parque. Están aprovechando en boom de las carreras para "coger el punto". 
  • Su lema es: "Estoy mejor que nunca". 


  • Los del propósito del 1 enero. Juraron con la copa de cava en la mano que volverían al deporte. Pero ha estado cinco meses lloviendo sin parar. O, al menos eso dicen ellos. Hoy es el primer día que cumplen su propósito. Corren a un lado del camino. Muy prudentes. Temen tener un accidente con los galgos de la categoría anterior. Corren con mucho esfuerzo y poco fruto. Pero con la satisfacción del que cumple la promesa. Y con la idea clara de no volver a jurar nada delante de los niños esta Nochevieja.
  • Su lema es: "Otro año me apunto al gimnasio, que al menos, a ratos te sientas".


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A todo esto, los Novatillos han vuelto poco a poco a su parque... Todavía no sé en qué categoría encuadrarnos....

martes, 22 de julio de 2014

El año en el que nos hicimos maratonianos

¿Dónde estabas el  9 de junio de 2013?
Tú no recuerdas dónde estabas, yo casi tampoco. Pero puedo decirte dónde esaba Novatilla.
Ese día, estaba "haciendo una prueba". ¿Una prueba?. Sí.

Días atrás las paredes de "Villa Novatillos" habían escuchado una conversación. Una conversación más o menos como esta. 

- NOVATILLO. Me he decidido. Voy a intentar hacer un maratón. Hablan muy bien de Valencia, en 
noviembre. Sería cuestión de empezar a entrenar después de Sanfermines.
- NOVATILLA. Espera, espera un poco.
- NOVATILLO. ¿Qué espere a qué?
- NOVATILLA. A que haga una prueba. Si sale bien, yo también me inscribo.

Y su prueba fue sencilla. Correr 30 kilómetros. Así, tal cual. Sin anestesia. Además tocó un día de lluvia infernal. Típico de Mordor. Novatilla nunca había pasado más allá de la media maratón. Pero pensó. "Si soy capaz de terminar bien 30kms, terminaré una maratón" Y los terminó. Y bien. Empapada, pero bien. 

Y ahí empezó la temporada 2013-2014. El año en el que nos hicimos maratonianos. El resto fue sencillo. Fue cuestión de correr. Correr mucho. A ratos más rápido y a ratos más lento. A ratos vigilando lo que ponía el reloj. A ratos haciendo el hámster. A ratos con dorsal, y la mayoría de los ratos sin él. Fue cumplir aquello que llamáis "plan de preparación del maratón". Y conseguir terminarlo. 

Y ¿por qué fue un año diferente? Porque vivimos cosas como estas.

17 de noviembre de 2013. Maratón de Valencia
(foto www.marathonphotos.com)


Y como estas.

13 de abril de 2014. Maratón de Rotterdam
(foto www.marathonphotos.com)


Y nos regalaron cosas como estas.

Medallas para los FINISHER y además, para ellas una rosa blanca


También corrimos carreras, muchas carreras. La mayoría separados




Y algunas juntos

Diario de Noticias del 2 de junio. Edición en papel
Novatillos en acción en la Marcha contra el Cáncer

Y casi todas con la gorrita fosfy, he dicho casi todas. Una San Silvestre bien vale un arbolito de Navidad.

San Silvestre de Pamplona
(foto www.deporbox.com)


Así fue el año en el que nos hicimos maratonianos.
Comienza el año 2014-2015. Arrancamos.


jueves, 3 de julio de 2014

Disputar vs disfrutar. Mi crónica de San Fermín Marathon

Km28. Son casi las 23.00 horas.
Hace mucho que se hizo de noche. Hace aún más que se hizo el silencio.
Escalamos la última gran cuesta del recorrido. Poco a poco. Paso a paso. Mirando el suelo.
Silencio. Anclados a la cima de esa cuesta nos esperan dos matrimonios de unos 60 años.
No me engañan. Realmente no son público. Vienen de echar un vino y se van para casa.
Pero se cruzan con dos camisetas moradas, con dos caras de esfuerzo,
con dos intentos de cumplir un reto. De alcanzar una meta.
 
Y se paran. Y se ponen junto a una valla. Y aplauden. Y animan.
Y nos jalean como se jalea en una tierra de gente dura.
De gente que levanta piedras o corta troncos por diversión.
Nos jalean con voz recia. Como se habla aquí, con voz recia y palabra sincera. 
Como se come aquí, como se bebe aquí,
y como se celebra aquí, sobre todo a partir de las 12 horas del 6 de julio.
Víspera de San Fermin.
 
 
Esa era mi petición a San Fermín,
clara y sencilla. ¡¡Y el santo me escuchó!!
 
 
 
San Fermín Marathon sería mi tercer maratón. Tras Valencia y Rotterdam. Pero, desde que terminé Rotterdam supe que sería diferente. Salía apuntado en mi hoja de Excel. Mis entrenamientos me guiaban hacía él. Mi corazón quería hacerlo. Mis piernas lo entrenaban. Pero mi cabeza lo rechazaba. Mi cabeza no quería disputarlo. Quería correrlo, pero no disputarlo.
 
 
Pero si no se sale a disputar, se puede salir a disfrutar. Y todo se puso de cara. Por supuesto, Novatilla me acompañaba en esta nueva aventura, una vez más. Aunque ella, con buen criterio, "bajaba de distancia" a correr la media maratón. Mi amigo "El tractor de la Pobla", se venía desde Valencia a correr la media. E incluso, la mítica Yolanda, la Pingüina Veloz, se inscribió a la maratón. Por si todo fuera poco, un montón de amigos y conocidos pamploneses tomarían parte de las tres distancias que se ofrecían 10k, 21k y Maratón. Muchos de ellos debutando en las distancias.
 
 
 
Orgullo de pertenecer al, cada día más grande,
equipo del Reto Dravet. Enhorabuena a todos.
 
 
En la previa de la salida, dos Novatillos y una fosfy
 
 
Y, reconozco que para mi sorpresa, el resto de los ingredientes para disfrutar los puso la ciudad, mi ciudad, Pamplona. Una ciudad a la que adoro, pero con la que soy muy crítico. Una ciudad que parecía siempre despreciar el esfuerzo de los corredores. Una especie molesta para ellos. Pero el sábado la realidad me calló la boca. La maratón, como quien echa sal a la ensalada, esparció gentes por todos los rincones del recorido. Gentes dispuestas. Gentes animosas. Gentes entregadas. Voluntarios, policía, público, amigos, conocidos, desconocidos. Regalándonos su aplauso, su mano para chocar, su grito de ánimo o su sonrisa.  
 
 
 
Impresionante la cantidad de público esperando
la salida de los corredores de la maratón.
(Foto deporbox.com)
 
 
 
 

Primeros metros
 
 
Ya habréis leído en la crónica de la carrera del blog de Pingüina Veloz que corrimos juntos. Fue otro de los grandes alicientes de la noche. Ella lo cuenta mucho mejor que yo. Fue una noche dura. Una noche más de silencios que de palabras. Más de miradas que de sonrisas. De valorar la compañía del que tienes al lado. Pero sabíamos a lo que veníamos y una vez más comprobé una cosa. Sabida, pero en ocasiones ignorada. El maratón no es cosa de chuliqueos. Muchos factores que hacen que los 42195 metros te dejen desnudo. Con tus miserias al aire. Y algo así sucedió esa noche. Pero, Pamplona supo entenderlo.
 
 
 
Bajo la noria de Sanfermines.
 
 
Y Pamplona nos regaló muchos momentos. El estrecho pasillo humano en Corralillos chocando manos de mayores y de pequeños. Los "aupas" a corredores conocidos con los que te cruzabas en algún tramo. Ese "aupa neska!" (¡¡ánimo chavala!!) recurrente para la chica que circulaba a mi vera. Las familias animando desde los balcones. La sonrisa de los voluntarios en aquel rincón alejado del centro de la ciudad. La cuadrilla de botellón que te anima sinceramente. Ese policía municipal que te mira y te dice "Ánimo, que ahí delante está el km32". Sólo puedo repetir aquí una palabra que repetí cientos de veces esa noche. GRACIAS.
 
 
Y los que me aprecian me hicieron otros muchos regalos. La Novatilla atenta a todo en la previa. Mi sobrina emocionada de ver a sus tíos corredores antes de la salida. Los aplausos y gritos de compañeros de trabajo, de conocidos, de amigos. Mi hermana, mis sobrinos por primera vez viendo una carrera. La conversación con Ximo mientras lo cazábamos en el último gran repecho del recorrido. Las fotos de mi cuñado en el km29. #lasmuetasquecorren en hilera, ofreciendo la mano a chocar, animando como locas y sacando fotos a la vez. Momentos en los que te das cuenta que no todo es disputar. Que ese día no era importante disputar. Aquello era puro disfrutar.
 
 

Todos tenemos un cuñado que hace fotos en las comidas familiares,
el mío además hace fotones como estos en San Fermín Maratón
(izda Novatilla haciendo la media, derecha Novatillo)
 
 
 
 
Aquí nos animaban a tope #lasmuetasquecorren. ¡Mil gracias!
Foto @arribalabirra.
 
 
Y así pasaron los kilómetros. Unos más rápido que otros. Unos más animados que otros, unos más duros que otros. Algunos en silencio, otros no. Fueron cayendo la veintena, la treintena y la cuarentena. Y justo en aquel giro a derechas, pasado el Ayuntamiento, pasado el kilómetro 41, fue cuando me ví FINISHER por tercera vez. Sin disimular mi alegría miré a mi lado y recuerdo que le dije a La Pingüina Veloz:
 
 
- Puede ser que se nos escape otro maratón.
Pero este no se nos escapa, este es nuestro.
Ahí detrás está la plaza de toros. ¡Vamos!
 
 
Era el km41, eran casi las 00.15h, pero aún faltaban cosas. Cruzar la calle Espoz y Mina entre un pasillo de gente. De gente, que aunque estuviera en la terraza de un bar no sólo miraba. gente que animaba sinceramente. Con aplauso fuerte y voz recia. Como se anima aquí. Volvieron los pelos de punta. Me giré a los lados y aplaudí al público. No sabía como agradecérselo a toda esa gente.  
 
 
 
A mi me fascinan mucho más los que estaban allí animándonos
 
 
 
Y al fondo del pasillo surgió la Novatilla, vestida de calle, duchada, con ropa de recambio para mi. Finisher de su enésima media maratón. Había tenido que esperar un buen rato hasta nuestra llegada. Y aún así apareció por sorpresa y se puso a nuestro lado y trotó con nosotros unos metros, que aunque fueron pocos, supieron a mucho. Esto es disfrutar.  Y es lo que tocaba. No tocaba disputar.
 

Una pentamaratoniana y un trimaratoniano pisando la arena de la plaza
haya pasado lo que haya pasado antes,
terminar una maratón siempre es un momento de felicidad. 

viernes, 27 de junio de 2014

42 por qués para correr la San Fermín Marathon

¿Por qué correré la San Fermín Marathon?


1.-Porque es en la ciudad donde nací.
2.-Porque me gusta mi ciudad.
3.-Porque mi ciudad, si tiene un maratón aun me gusta más.
4.-Porque a los que vengan a correr les gustará mi ciudad.
5.-Porque es la primera edición.
6.-Porque esa camiseta de la primera edición debe estar en mi armario.
7.-Porque la meta está a 300 metros de mi casa.
8.-Porque la salida está aún más cerca.
9.-Porque la organización está haciendo todo con cariño y ojalá con acierto.
10.-Porque la organización nos ha escuchado a los populares.
11.-Porque me gusta que no haya premios en metálico y sí una cena para todos los que lleguemos a meta.
12.-Porque si va a haber 3.200 corredores, ¿cómo no iba a estar el Novatillo?
13.-Porque si corrí en Valencia y en Rotterdam ¿cómo no al lado de casa?
14.-Porque dicen que no hay dos (maratones) sin tres.
15.-Porque mis dos medallas de maratón dicen estar muy solas.
16.-Porque una vez más correré con mi gorra fosfy.
17.-Porque una vez más correré con mi camiseta del reto Dravet.
18.-Porque una vez más nos juntaremos un buen grupo de corredores "con la morada del reto Dravet".
19.-Porque sabemos que eso les reconfortará a los padres de los niños Dravet.
20.-Porque pasaremos al lado del cementerio y recordaré a quienes no me podrán ver.
21.-Porque pasaremos cerca de mi colegio y recordaré aquellos exámenes de Educación Física.
22.-Porque pasaremos por allí donde en el segundo entrenamiento de mi vida tuve que echar a andar.
23.-Porque pasaremos por el parque de los galgos donde tantos kilómetros he hecho.
24.-Porque cuando las piernas duelan y las fuerzas flaqueen pasaremos por mi barrio
25.-Porque esa noche la ciudad será para nosotros.
26.-Porque en Pamplona siempre hay manitas para chocar.
27.-Porque cuando bajemos la cuesta del callejón sabremos que no queda nada para Sanfermín.
28.-Porque si correr un maratón es bonito, hacerlo en tu ciudad debe ser el no va más.
29.-Porque ese día San Fermín trasnochará y nos echará su capotico.
30.-Porque si hemos corrido por el callejón delante de los toros podremos correr también sin ellos.
31.-Porque esta vez mi madre sí sabe que corro.
32.-Porque habrá familiares animándonos en el recorrido.
33.-Porque habrá amigos animándonos en el recorrido.
34.-Porque espero que los pamploneses entiendan que esto es bueno para la ciudad.
35.-Porque vienen a correr unos amigos de Valencia y tengo ganas de verlos.
36.-Porque vienen a correr unos amigos de Madrid y tengo ganas de verlos.
37.-Por los abrazos que me dará la Novatilla en la salida.
38.-Por el abrazo, mayor aún que nos daremos en la meta.
39.-Porque en Pamplona por Sanfermín acogemos a todos incluso a un griego que se llama Filípides.
40.-Porque Pamplona bien vale una maratón.
42.-Porque me apetece mucho cumplir ese compromiso y correr este maratón así.



Podría daros otros 195 motivos más. Pero creo que ya es suficiente. Creo que ha quedado claro que la noche de mañana será una noche muy bonita por muchos motivos.

Nos leemos a la vuelta de mi tercer maratón.


jueves, 19 de junio de 2014

Un "casi podium" contra la leucemia

Seguro que a nadie le suena el nombre de Eduardo Domezáin. Quizás ni siquiera a los navarros. De hecho yo tampoco lo conocí. Eduardo falleció en septiembre de 2008. A los 23 años. Víctima de una leucemia. Pero no antes sin luchar. Desde que diagnosticaron su enfermedad, su madre, Gloria, emprendió en Navarra una gran campaña mediática para convencer a la sociedad a hacerse donante de órganos, y en especial, de médula ósea.

Al final la leucemia ganó la batalla. No dio tiempo para hallar una médula compatible. Pero el trabajo de su madre no fue en balde. Tras su caso, el número de personas inscritas en el registro de donantes de médula ósea en Navarra se cuadruplicó. Recuerdo, en aquellos días, colas de gente, en su mayoría mujeres, esperando en el Banco de Sangre para hacerse donantes.

Poco tiempo después, su madre creó una asociación denominada DOMENA, Donantes de Médula de Navarra. Y una de las formas que idearon para dar visibilidad a la asociación fue, realizar una carrera popular. Una de esas que a mi me gustan. De las que el 100% del importe de la inscripción va a la organización.

Me encanta el cartel de este año. 
Nada de gente corriendo ni zapatillas. 
Una simple explicación



La Carrera contra la Leucemia es un clásico para los Novatillos. 4 ediciones ha tenido y en las 4 hemos estado presentes. Este año tampoco podíamos faltar. Pero este año fue diferente. La gorra fosfy hizó de galga. O mejor dicho de liebre. Una amiga, tras otear el panorama de participación, decidió darse vida y atacar el pódium femenino de la carrera.

¿Dónde está Novatilla?


Y si la fosfy hace de liebre... yo con ella. Como Fosfyovejuna. Salimos como los buenos, de la parte delantera del pelotón. Con un ojo vigilaba a nuestros rivales y con el otro observaba el ritmo de mi amiga. Cuando la gorrita pasó el primer km en 4'37'' supe que aquello iba en serio. Además, ya éramos terceras. Habría que darse caña para seguir a la fosfy y a mi amiga.

El segundo kilómetro se iniciaba en subida. Ahí cazó la fosfy a la segunda clasificada. Novatillo utilizó entonces sus malas artes. Aprovechando que unos niños nos animaban, le dio un poco de palique a la rival, que tampoco iba muy sobrada para una conversación en aeróbico. Sólo unos metros más adelante la segunda clasificaba claudicaba al brillo de la fosfy. ¡Ya éramos segundas!

A partir de ahí, todo fue más sencillo. Sencillo y divertido. La fosfy marcabe el ritmo. Forzando pero controlando. Mejorando poco a poco ritmos. Exigiéndonos desde su posición privilegiada. Pero sin asfixiar a sus acompañantes. La primera clasificada se nos iba para adelante poco a poco. Era de otro nivel. De otra guerra.

Los dos últimos kilómetros apretamos aún un poco más y nuestros ritmos se fueron por debajo de 4'30''/km. De vez en cuando la fosfy daba algún consejo. Dejaba pasar en una curva o aflojaba en una cuesta. Como una veterana. Ahí ya, los tres sabíamos que habría podium. Sólo quedó esperar a que llegara el arco de meta. Y dejar a mi amiga pasar para que celebrara su segundo puesto.



Incluso al fotógrafo le pilló por sorpresa 
la velocidad a la que nos trajo la fosfy
¡¡SEGUNDAS CLASIFICADAS!!


La fosfy hizo un auténtico carrerón guiándonos a buen ritmo. Y lo de mi amiga ni os cuento. Fueron casi 4.500 metros a 4'31''/km. Me hizo vivir una carrera diferente. Probablemente el día que estaré más cerca de un podio. Tan cerca, tan cerca que nuestra  amiga regaló a la Novatilla las flores que recibió en el podio... Gracias a la generosidad de nuestra amiga y al buen hacer fosfy.

Las flores del podium, ahora propiedad de la Novatilla


RECORDATORIO. Para registrase como donante de médula sólo hay que ir al Banco de Sangre más cercano y solicitarlo. Te extran 3 tubitos de sangre que analizarán y archivarán para conocer tu compatibilidad. Tus datos pasan a una red mundial de donantes (REDMO). Si en algún momento hay algún enfermo compatible, te avisarán y con un proceso de extracción de sangre indoloro y de sólo unas 3 horas de duración podremos salvar una vida. Más información en la Fundación Josep Carreras