No sé cuándo dirá Isidoro Álvarez que empieza el otoño. Ni cuando lo dice el hombre del tiempo. Ni si esa decisión está en sus manos. Pero volvemos a los orígenes. En Pamplona, empieza a hacer Mordor. No hace frío, ni hace mal tiempo. Aquí hace, directamente, Mordor. Y antes de que el mal tiempo se desate en toda su intensidad, el runner deber saldar deudas. Una de ellas es inevitable. Huir de lo evidente. Hay que huir de Mordor.
Al norte de Pamplona hay un monte. Los castellanoparlantes lo llaman San Cristóbal, los euskaldunes Ezkaba. Para los que nacimos a sus pies es un referente. Ya sabéis "Hay nieve en San Cristóbal" "Hay niebla en San Cristóbal" "Sopla viento de San Cristóbal". Siempre está ahí arriba, nos mira, nos vigila, nos cuida.
De hecho, ese monte siempre ha sido un referencia estratégica para la comarca de Pamplona. Desde tiempos inmemoriales, la cima alberga un fuerte. El ejército franquista lo utilizó como cárcel. Uno de los hitos de la ciudad es "La fuga del monte Ezkaba", que protagonizaron 795 presos en 1938. Aunque, dicho sea de paso, como fuga fue un auténtico desastre. De los 795 fugados, malnutridos y sin armas, 585 fueron detenidos, 207 fallecieron en diferentes circunstancias y sólo 3 llegaron a exiliarse en Francia.
Yo, a los 18 años abandoné el barrio de mi niñez. Uno de los que está a los pies de San Cristóbal. Abandoné sus estribaciones y subí al centro. A la meseta pamplonesa. Pero Álex es de esos que vive a los pies de la montaña. Y yo, desde que empecé en esto del runnear, tenía esa curiosidad. Subir corriendo Ezkaba. Miel sobre hojuelas. Alex es un avezado conocedor de esas cuestas. Por eso Alex y yo, teníamos una pendiente. "La fuga de Mordor". La subida al monte Ezkaba.
Un día, hace un tiempo quedamos para huir, e iniciamos la fuga. Pero aquel día hubo circunstancias que nos obligaron a abortar la operación en la primera rampa. Tuvimos que replegarnos. Media vuelta y cada uno para su casa. Y eso no podía quedar así. Faltaría más. No somos cabezones ni nada los pamplonicas.
Pero lo de ayer no fue sólo una fuga de Mordor. Fue una fuga del plan de Valencia'13. Un día sin cochineros, ni tempo, ni series, ni tirada larga, ni nada. Una salida sin mirar el reloj. Sólo bajar desde los 460 metros de altitud de casa, hasta los 420 del lugar de la quedada y de ahí para arriba a los 870 metros de la cima.
A nuestros pies, la ciudad
Unas buenas cuestas, tus piernas y tus pulmones dándote el aire suficiente para una agradable conversación. Eso si, nuestra cabeza no huyó muy lejos. Valencia'13 apareció en cada esquina de esa conversación, como no puede ser de otra forma.
Nos quedó un entrenamiento guapo. Posiblemente contraindicado para la semana -9 (como la llamaría Álex), pero fue un disfrute. 24 kilómetros en 2h 22'. Con 490 metros de desnivel positivo. Con kilómetros de cuestaca a 7'/km y kms planos de vuelta en sub 5'. Un entreno duro y endurecedor. Un buen entreno. De esos que te permiten huir de la ciudad, de la rutina y del plan. Y que te permite venir aquí a chuliquearte.
Y sobre todo un entreno que nos recuerda que pronto allí al fondo se empezará a vislumbrar Valencia.
El resto de la semana fue...
SEMANA #9 DE 18
MARTES 25' CC + series en pirámide 1000m (4.35) - 2000m (4.29) - 3.000m (4.27) - 2.000m (4.33) - 1.000m (4.25) + 15'cc
JUEVES 15km a 4'52''
SABADO 11 km a 4' 45''
DOMINGO 24km a 5'57'' (+490m)
Semana apañada con 66kms, nuevo record semanal del Novatillo.
Novatilla batió récord de kms culminando con una bonita salida dominical de 22 kms.